lunes, 12 de diciembre de 2016

CP: Whatever People Say I Am, That's What I'm Not

Una noche cualquiera de Noviembre. El frío húmedo y triste de las calles vacías.
Las ganas de estar fuera de casa y la estupidez crónica me perseguían, así que traté de esconderme de ellas en el primer bar que pareciese no ser un criadero de ratas. Entré en un local donde un bosque de espejos del alma de miradas perdidas era la bienvenida y, sarcásticamente, el pilar de la muda conversación de la que todos eran partícipes. 
Una escena que nada tiene que ver con las típicas secuencias de cine Western en las que bandoleros y vaqueros se desafían con la mirada; en este local el mayor desafío lo planteaban las superficies en las que los desdichados podían ver su semblante reflejado. Bueno, y el fondo del vaso, el fondo del vaso es siempre un desafío.

















Entre la maraña de miradas a la nada y la nube de pensamientos encifrados que inexplicablemente parecían hacer mas denso el aire de aquel lugar, pude distinguir a un viejo amigo. Irónicamente, "Ángel" era su nombre. Se trataba del típico colega con el que tantos buenos ratos has pasado, pero éste, precisamente, parecía no estar siendo uno de ellos. Tomé una silla y me senté en su misma mesa.


-¿Qué estás haciendo aquí? Me presenté con una pregunta incisiva pero de tono amigable. Él, -mientras trataba de enfocar la mirada- me miró con sorpresa hasta que finalmente me reconoció.

+Vaya vaya. Pero mira quién se deja caer por estos sitios... Dijo Ángel tras separar un cigarrillo a medias de su boca y mientras me miraba ladeando la cabeza y esbozando una sonrisa burlona. 

+Cuánto tiempo. Concluyó. Su cara no mostraba precisamente la mejor versión de él mismo. Le costaba mantener los ojos abiertos hasta el punto de que los dejaba casi cerrados, dándole a todas sus palabras un filo desafiante. Su aspecto -aunque iba vestido con una camisa blanca- claramente descuidado y dejado, trajo a mi memoria comentarios y rumores que llevaban varias semanas circulando por diferentes círculos de amistades de los cuales yo participaba. Problemas con "la noche", con la familia, delitos menores, alcohol, mucho alcohol, cuentas pendientes, alguna bala con su nombre grabado, etc. Mentiras y verdades mezcladas y revueltas.

Tras unos fugaces cinco segundos en los que pasaron a modo de flash por mi cabeza todos estos chismes, dejé de preguntarme cosas y me decidí a preguntarle. Al fin y al cabo era mi colega, ¿no?

-Escucha... ¿Cómo te va todo? No te imaginas la cantidad de cosas que se dicen por ahí de ti. Cerró los ojos y asintió estirando los párpados mientras inclinaba la cabeza. La levantó, apuró el cigarro con esos ojos a medio cerrar y me dijo:

+Lo que quiera que digan por ahí que soy, es lo que no soy.




Portada del álbum Whatever People Say I Am, That's What I'm Not (2006).


Yo le miraba, perplejo. Esa frase había despertado mi curiosidad más allá del interés por saber como se encontraba mi colega. La cosa iba para largo, así que miré a su vaso y pedí dos al camarero de lo mismo que estaba tomando él.
Me incorporé acercando aún más mi silla a la mesa. Con los codos apoyados en la misma, las manos entrelazadas y un pulgar presionando mi labio superior, le pregunté:

-Dime, entonces. Qué es lo que "eres" y que nadie dice. Qué te pasa. Ángel tiró su cigarrillo al suelo e inmediatamente sacó otro de una cajetilla a medio acabar. Lo encendió, abrió los ojos -cosa que yo creía que era incapaz de hacer-, y comenzó a enunciar:
+Soy el chico que sale con ganas de que cada noche sea la mejor noche que ha vivido (01 The View From the Afternoon); soy el chico que no se atreve a entrarle a la impresionante rubia de ojos azules (04 Dancing  Shoes), sí, esa a la que todos sueñan con joderse (05 You Probably Couldn't See for the Lights but You Were Staring Just Straight at Me); soy el chico que descubre su locura en la morena de ojos verdes (02 I Bet That You Look God on the Dancefloor) y que no descansará hasta verla en mi cama (06 Still Take You Home); soy quien ha descansado y quien ahora ya no encuentra descanso.
Tragó saliva y limpió las lágrimas de sus ojos violentamente, con sus dedos índice y pulgar. Su mirada y su cabeza habían ido cayendo hasta estar mirando completamente de frente la mesa. En esa mesa, en una de esas desafiantes superficies que reflejan verdades, pudo adivinar su propia figura. El triste semblante que allí las luces y su cuerpo proyectaban, le trajeron a Ángel las voces de aquellos que tantas veces le han repetido que no llegará a nada (10 Perhaps Vampires Is a Bit Strong But...).

-Lo siento... Dije una de esas estúpidas frases que no sirven para nada, pero que parecen suavizar el silencio incómodo. En realidad no sabía donde meterme, pero permanecí escuchando atentamente. Él pareció no inmutarse con esa frase y siguió con lo suyo. Tomó aire, levantó la cabeza, y continuó:
+Soy un gilipollas; soy el chico que por hacer el imbécil va a perder a su locura (09 Mardy Bum); soy ese al que la poli va a machacar (07 Riot Van) cuando yo le reviente los ojos al primer pijo (03 Fake Tales of San Francisco) o al primer asqueroso (11 When the Sun Goes Down) que le ponga una mano encima a Sara.
Abrió y cerró el puño del brazo que tenia semiextendido sobre la mesa, y pude ver una "S" tatuada entre sus dedos índice y corazón. Lo giró y dio una palmada exasperada contra la mesa. Dejó la palma en contacto con la misma, se dio un par de segundos para tomar una amplia bocanada de aire y se dispuso a acabar con su "historia":
+Soy el payaso cuya mayor historia seguirá siendo cómo ha regresado a casa (08 Red Lights Indicates Door Are Secured); soy el crío que va a seguir desperdiciando su vida cada noche de sábado (12 From the Ritz to the Rubble) y el gilipollas que se va a seguir perdiendo cada vez que beba un par de latas, aunque lo sepa, aunque sea consciente de ello (13 A Certain Romance). La última palabra la logró pronunciar precipitadamente mientras se secaba las lágrimas de sus ojos y se tapaba la cara como si sintiese vergüenza de sí mismo. Su mirada ya no era la misma, ya no era una más del bosque de ojos sin dirección. Había perdido hasta ese turbulento brillo que se adivinaba a través de sus ojos entreabiertos. Lo único que quedaba encendido era el cigarrillo que, al igual que su vida, se consumía y él se resistía a soltar.


Contraportada del álbum Whatever People Say I Am, That´s Whats I'm Not (2006)



Buenos días, buenas tardes o buenas noches. Lo que mejor os coincida chicxs. Puede que haya transcurrido un año desde que reconocí que ya era hora de subir algún post con material de los Arctic Monkeys como protagonista. Bueno, pues este es. No es una review de una canción ni una review como tal de un álbum, es una mini-historia que me vino a la cabeza cuando hace un par de meses llegó a mis manos el formato físico del álbum Whatever People Say I Am, That´s Whats I'm Not (2006). 

Me llamó la atención 
el diseño gráfico del álbum. En la portada podemos ver un tipo joven con una expresión facial que solo plantea que preguntas; los ojos semicerrados, casi llororos, con pinta de estar drogado y esa expresión fumando que parece una imitación de Clint EastWood cambiando el pulgar por el corazón. 



Seguro que este GIF sería del gusto de Ángel ;)

Tras la portada, al abrir la carcasa de plástico nos encontramos con la contraportada del libreto de todo CD en el que vienen dedicatorias y referencias a familia, amigos,... y no tan amigos. Entre las dedicatorias del libreto de este álbum existe una, concretamente la última, que reza: "Thanks To anyone who's ever given us a lift or anything and to those who believed in us from the early days - They can all say what they want now, but they'll never do what we've done." Curiosa, ¿eh?



Siguiendo con la descripción gráfica del CD, tras las ya comentadas portada y contraportada del libreto, nos fijamos en la carátula del propio Compact Disc.
El diseño -que podéis ver aquí a la izquierda- se compone de un montón de colillas apagadas, en algunas de las cuales se puede leer la marca del cigarrillo (por ejemplo Marlboro). Para acabar, si cerramos el álbum y echamos un vistazo a su contraportada, veremos de nuevo al tipo de la portada, pero tapándose los ojos y parte de la cara con la mano con la que sujeta el cigarrillo. Podríamos perfectamente decir que se está secando las lágrimas. Y este es el eje en el que hemos ido colando las canciones de este maravilloso álbum lanzado un Enero del 2006, como debut de una de las bandas inglesas de Indie-Rock mas prometedoras y prolíferas de los últimos 10 años.


Esta es la relación entre el diseño gráfico del álbum y nuestra historia:
Para nosotros, el chico de la portada es el típico colega al que las cosas se le han ido yendo de las manos hasta llegar al punto de no saber qué ha pasado ni cómo ha pasado. (Seguro que se os está viniendo algún amigo a la cabeza). En la portada parece estar entero aunque algo perjudicadillo por alguna "sustancia". Tras mirar más adentro de la portada, mas adentro de la fachada del muchacho, nos encontramos con un CD cuyo diseño de la carátula es un montón de cigarrillos apagados. Cigarrillos apagados que representan las historias que se esconden tras el rostro aparentemente entero de la portada. A medida que escuchamos las canciones, que consumimos los cigarros y que "Ángel" nos va contando su historia, vamos descubriendo que, como ocurre millones de veces, "lo que la gente dice que es, es precisamente lo que él no es". Aún sujetando un cigarrillo, derrumbado tras haber contado su por qué, vemos en la contraportada del álbum de nuevo el rostro de nuestro colega. Pero esta vez tapado parcialmente por el típico gesto que realizamos al limpiarnos las lágrimas cuando sujetamos algo con las manos. Lágrimas que se escapan por la rabia de la impotencia de lo que hicimos ayer y que no podemos cambiar hoy.






Y estas de aquí son las canciones del propio álbum. Las hemos ido intercalando en la historia del principio del post, pero no están metidas al tun-tun. Si conocéis mas o menos lo que cuenta cada canción, veréis que la frase que precede al título de cada canción en la historia tiene que ver mucho con el relato de las mismas. O al menos así es para nosotros. ¿Tiene también sentido para vosotros o nos hemos columpiado? ;)


De Izquierda a derecha: Alex Turner, Nick O'Malley, Jamie Cook y Matt Helders


Nada más por hoy chicxs. Nos saltamos los rumores -desmentidos hace tres meses por su manager- de su esperado sexto disco, las letras por separado de sus canciones (que podrían ligeramente hacernos pensar que es un álbum conceptual) y las decenas de anécdotas que ni siquiera estamos seguros de que existan. Esperamos que a los fans os haya gustado esta especie de creepypasta y que a quienes no seáis fans del grupo os anime a escuchar su música. Estaremos encantados de que nos hagáis llegar vuestras opiniones, ya sabéis: vía Twitter, Facebook o Instagram si queréis. 

Mil gracias por leernos.


1.944 palabras y... Ángel,
olvídalas, no te merecen.

sábado, 22 de octubre de 2016

Guerrero

Hoy para empezar con el post, quiero haceros una pregunta. No tiene respuesta correcta o incorrecta y tan sólo tenéis que quedaros con los "nombres" que os vengan a la cabeza en los 3 segundos posteriores a leer la pregunta, debe ser algo espontaneo. No os dejéis engañar, y que no os despiste el collage. Fácil, ¿verdad? Ahí va: ¿Cuáles son tus tres artistas musicales mas admirados a nivel mundial?

Para esto os preguntábamos lo de este tweet.


Y bien, ¿qué tres artistas se os han venido a la cabeza? Entre los lectores y lectoras de este blog sabemos que hay much@s fans de Extremoduro. A vosotr@s os pregunto: ¿Cuánt@s habéis incluido al inigualable Robe Iniesta entre vuestros tres elegidos?


Robe Iniesta en un concierto de la última gira de Extremoduro.
"Hostia! Robe..." 
Estoy seguro de que en lo precipitado de esos tres segundos muchos de vosotros os habéis "olvidado" del genio de Plasencia, a pesar de que sus letras y canciones seguramente estén grabadas a fuego en vosotros. Otros lo habréis omitido "adrede", ya que aunque os guste, no llegue a ser para vosotros un referente musical esencial. Y finalmente para otros es probable que ésta sea la primera vez que oís el citado nombre. Por cierto, si nos leéis desde el otro lado del charco y nunca habíais oído hablar de Robe Iniesta ni de Extremoduro, para que os hagáis una idea os diría que Robe Iniesta es a España y su rock lo que Gustavo Cerati es a Latino-américa y su rock. (Espero no haberme columpiado mucho).

Pero volviendo a los primeros, a los olvidadizos; ¿Qué ha pasado? ¿Dónde ha quedado Robe? En verdad son dos buenas preguntas. Es cierto e indudable que cualquier persona a la que le gusta y conoce el rock español ha oído y conoce la música de Extremoduro, de Robe Iniesta. Incluso hasta la gente de gusto musical "pobre" ha escuchado alguna vez alguna canción de los extremeños, ya que ciertas canciones del grupo se han hecho... digamos que virales. Ya me entendéis.
Y vuelvo a preguntar: ¿Qué ha pasado? ¿Dónde ha quedado Robe? Si el arte no tiene barreras y si la música es el cuarto arte, ¿por qué el apellido Iniesta no es tan conocido en el mundo de la música como el apellido Dylan? Quizá -y digo esto con sabor a mierda en la boca- si Robe hubiese nacido en otro lugar, a día de hoy la música de Extremoduro sería escuchada y reconocida a nivel mundial. Aunque, por otro lado, también es lógico pensar que Extremoduro no sería lo mismo "no sería" lo que son si el destino los hubiese ido a plantar en otra tierra que no fuera su Extremaydura.
Solo nos queda divagar, ya nunca lo sabremos.


Pero bueno, ya me dejo de críticas de concursante de GH expulsado. Como habréis "adivinado", la canción que es protagonista del post de hoy es obra de un hombre para el que cualquier adjetivo parece quedarse corto. Esta obra de 6:19 tiene por título Guerrero, y es la séptima y penúltima canción del álbum Lo que Aletea en Nuestras Cabezas (2015). 

Diseño interior del CD y portada del álbum Lo que Aletea en Nuestras Cabezas, (2015)

Preciosa portada, ¿no os parece? Hace un momento estábamos hablando de Robe Iniesta y del grupo del que es vocalista y letrista, pero éste álbum, protagonista indirecto del post, no es fruto del grupo Extremoduro. Este es el primer paso de una aventura por separado del propio Robe. Recientemente nos hemos enterado de que el segundo paso de esa aventura personal está mas cerca de lo que pensamos, ya que al parecer un segundo álbum ya está tomando forma. Todos los rumores surgieron junto con un desencajandor vídeo titulado Atontamiento Global que fue subido a su canal de YouTube el día 20 de este mes.

Éste es el simpático pájaro de la portada
de Lo que Aletea en Nuestras Cabezas,
distinguido por empalar a sus pequeñas
 presas para comerlas más adelante.
Volviendo a al álbum del alcaudón, las críticas hacia el mismo (de un sonido muy característico y alejado de los inicios musicales del propio Robe) ocuparon todo el espectro os podáis imaginar; Desde "Oh Dios mío, que bueno!" -desafortunada expresión en verdad- hasta el "Menuda mierda la que lleva haciendo Robe de diez años para acá." Sirva este post - dentro de su inutilidad - para reconocer a uno de los quizá tres artistas mas influyentes en la música española, creador del -para mi gusto- mejor álbum que ha visto dicho género: La Ley Innata (2008).

La verdad es que la forma de escribir el post de hoy hace justicia al título del álbum. Hacía tiempo que no me drogaba de esta manera antes de escribir, así que a ver qué os parece el cuento totalmente arbitrario que ha revoloteado en mi cabeza mientras escuchaba una y otra vez la discografía de Robe y de Extremoduro. Es broma "-claaaaro-", ésta es la canción protagonista de hoy, ¿ya la conocíais? :D






Esta melódica y poética canción -para mí- encierra en su letra una historia de amor y conflictos internos. Un tema nuevo, ¿eh? Para interpretarla de esta manera -aunque ya sabéis que cada un@ podéis entenderla como queráis- solo necesitáis golpearos la cabeza con decisión un par de veces. Ahora en serio, a mi me ha encantado volver a coger una canción y ver qué era capaz de provocar y proyectar el arte en mi papel. Unos diréis que vaya mierda de post, a otros quizá os encante, aunque de todos modos, ya sabéis como va esto, ¿no? "Te Juzgarán Solo por tus Errores".
¿Contrastamos ideas? Levanta vuelo el alcaudón ;)


Como buen guerrero, 
para ser sincero, 
cuando el cielo está tan azul, 
niego que la quiero
y que la echo de menos
y que sueño con su luz.


Guerrero arranca con una sección de cuerda y viento que nos introduce suavemente en el carácter de la canción. Tras ella nos encontraremos con la primera de las 339 palabras y con la primera estrofa de una historia dibujada con pinturas al agua.

El protagonista de la historia que nos cuenta esta canción se va a encarnar en un guerrero. Uno de esos valientes luchadores que todos y todas tenemos en la cabeza pero que todos y cada uno de nosotros imaginamos de una forma diferente. Se trata de un personaje o una figura que la mayoría hemos aprehendido de niños y a la cual, sin darnos cuenta, hemos ido añadiendo características con el paso del tiempo. ¿Cómo es el vuestro? ¿Cómo es vuestro guerrero? Una de esas características del "guerrero" que tenéis ahora mismo en la cabeza es -y estaréis de acuerdo conmigo- esa mala manía de negar airosamente que quieren a alguien; esa manía de negar que alguien, sin saber por qué, se ha apropiado del protagonismo de sus sueños.

Pero esa manía está sujeta a la situación, a las circunstancias. Cuando el cielo está tan azul es cuando nuestro protagonista niega toda confesión de afecto. Una confesión que brotará por sí sola bajo el cielo gris desde el que una mirada vacía supervisa la mas letal de las batallas. ¿Cuántas veces el guerrero de frío corazón se ha acordado de la persona que "en secreto" quiere justo cuando siente en la batalla la mirada de la muerte?


Y soñar que acaricio su pelo,
que su boca me vuelve a buscar
que el ayer no se fue entre los dedos,
y que hoy sin avisar
se ha vuelto a presentar.


Siguiendo con una historia que acaba de empezar y con una misma actitud, nuestro guerrero se sumergirá en el pasado, en unos recuerdos que recurrentemente añora. Se sumergirá en el enorme mar del ayer, donde puedes bucear y contemplar las horas de vídeo pasadas o en el que te puedes ahogar intentando atrapar aquellos momentos que te rodean pero que se te escapan entre los dedos al intentarlos recuperar. Horas de vídeo pasadas que han vuelto para repetir una historia de diálogos aún por redactar.


Como buen guerrero,
que me importa un bledo
todo lo que no sea luchar


Las tres primeras palabras de la canción vuelven a presentarse ante nosotros para, con la misma fuerza de la primera estrofa, volver a animar esa imagen del "guerrero" que aletea desde niños en nuestras cabezas.
Esta vez la característica que Robe apuntará a nuestro protagonista es esa aparente indiferencia por todo lo que no sea batalla o lucha. Cosas de esa frialdad pulsante de color encarnado.

Contra el enemigo
que vive conmigo,
hasta hacerle claudicar.


Estos tres versos están unidos -mejor dicho son parte- de la estrofa anterior, pero los he separado para hablar de dos intervenciones alternas que van a estructurar la canción a partir de aquí. Se trata de una discusión interior en el que la línea principal -y optimista- de pensamiento tendrá que rehacerse en dos ocasiones de dos decaídas anímicas. Se trata de una misma estrofa que veremos como en dos ocasiones escribe un punto y final a la historia que la línea principal continúa narrando y argumentando. 

En esa estrofa, en esas dos recaídas anímicas, es donde podremos encontrar al mas temido enemigo del guerrero: "el enemigo que vive conmigo". ¿Qué clase de guerrero sería sin un conflicto interior? ¿Qué sería sin fantasmas emocionales?


Y al compás que se mueven las olas,
ir bailando hasta el amanecer.
Y apurar hasta la última gota,
por si acaso, después,
nunca te vuelvo a ver.


La cuarta estrofa contiene dos símiles amorosos por medio de agua que se hacen muy empalagosas de comentar. Salvando esto, las olas podríais sustituirlas por... "nuestros corazones", pensando que son las que al final van a bombear la última gota del agua hecha sangre -mediante estrofas y no magia- por Jesucristo García.


Vente a esta orilla,
que hay marejadilla mi amor.
Que con el ruido del agua
me sale mejor.


Esta otra estrofa está inundada por símiles como los de la estrofa anterior.
Entre las dos orillas que el agua siempre separa, suceden cosas que hacen que ésta se agite. El agua, camino insalvable, parece juzgar qué debe llegar y qué no de una orilla a otra, aunque son los propios hechos y las propias palabras las que alcanzarán la otra orilla o las que se hundirán en el intento por su propio peso (o por culpa del rocío). Aquellas letras que salven la marejada y lleguen al otro lado serán las que -con un grave latir de fondo- parezcan salvar las invisibles barreras y acerquen a las enamoradas orillas. 


Iba oyéndole, iba oyéndole,
Iba dándole, iba dándole,
Iba oyéndole, iba oyendo el ruido del mar.

Iba estándome, iba estándome,
Iba haciéndole, iba haciéndole,
Iba estándome, no dejando al tiempo pasar.


Estas dos estrofas escenificaran la continuación de ese momento sobrecogedor que nos ha dibujado la anterior estrofa. Unos compases en los que nuestro guerrero -no sabemos si onírica o físicamente- finalmente ha alcanzado la otra orilla. Además supondrán un curioso cambio rítmico que parece tener por patrón al sístole y la diástole vasculares. Sí, fijaos en el ritmo que lleva el bombo en torno al 1:54. Dos estrofas que reflejan -también musicalmente- el ruido de ese agua que tanto se acelera con la compañía adecuada.


Puede que ni me siente bien
ni me sirva de consuelo,
saber que nunca va a volver
y que solo ha sido un sueño.


Y será finalmente en la octava estrofa donde nuestro guerrero se topará con la primera de las dos recaídas que anunciábamos al "principio" del comentario. Tras una de las dos partes mas sobrecogedores de la canción, sus pesimistas fantasmas aparecerán vestidos de realidad para enterrar una historia que según ellos dejó de escribirse hace mucho tiempo. Una jarra de agua fría al idílico aunque arduo relato del guerrero que supera su propio ser para confesar lo que realmente quiere. Una visita esperada de unos fantasmas quizá más reales de lo que yo mismo planteo aquí. Su peor enemigo -en palabras de Robe- es el que vive consigo.

Del desfiladero,
No os voy a dejar pasar.
A este matadero,
No hemos venido a mirar.


Y el punto y final al comentario de la letra lo voy a colocar en esta estrofa. Aunque tras ella vendrán otras 8 en las que nuestro guerrero se reafirmará en su línea de pensamiento principal como respuesta exaltada a los fantasmas "del fin". ¿Pero, y esta estrofa? Los dos primeros versos son toda una confesión, una rebelión directa contra sus fantasmas, contra esos enemigos que viven consigo y que se empeñan en escribir un punto y final en los párrafos pasados de una historia -al parecer- aún sin acabar. 


Los dos últimos versos (ya por pura intuición tras años escuchando música de Robe) seguro que, al igual que yo, los habéis relacionado con otra idea. Una idea donde "matadero" es el nombre que se le da a ese lugar o estado etéreo que transcurre desde que nacemos hasta que -según la estrofa- cumplimos.




Contraportada del libreto del álbum Lo que Aletea en Nuestras Cabezas (2015)




Y hasta aquí el post de hoy rockeras y rockeros. Seguiremos a la espera de que Robe y los cinco fantásticos músicos que le han acompañado en esta aventura nos vuelvan a sorprender pronto con material nuevo. Por nuestra parte, ojalá vosotr@s hayáis sido los sorprendidos por este post. Como siempre sabéis que estaremos encantados de que nos digáis lo que sea que opináis de este post: desde "Hostia! Qué bueno." hasta "Menuda mierda, ¿y para esto un mes?". Todas las vías abiertas para lanzarnos piedras: Twitter (@aplicatealrock), Facebook e incluso Instagram. 

Os esperamos, y gracias por visitarnos. ¡Mucho rock!


2.283 palabras y nunca me he rendido
porque si pierdo
¿para qué quiero estar vivo?
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