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miércoles, 26 de septiembre de 2018

Sinnerman

Estrofa de Viajando al Fin de la Noche (1991),
de Los Suaves.
¿Hay algo más bonito que hablar de la muerte? Hombre, pues así, de entrada, sí. ¿Qué cojones estás diciendo, Raúl? Hay mil cosas más bonitas de las que hablar... ¿o no? Bueno, el problema con hablar de la muerte lo tienen los vivos, y solo aquellos que la temen. Una vez leí que la muerte solo asusta a las mentes desordenadas, pero meh, habría que ver en sus últimos minutos al que alegremente espetó esa frase; desde la barrera todxs toreamos.


Verso de Campo Amarillo (2017), de La M.O.D.A.
No sé si os lo he contado alguna vez, pero soy experto en el noble arte de escupir hacia arriba. Así que, como la experiencia no se gana sola y si no se practica, se pierde, voy a ejercitarme un poco: No le tengo miedo a la muerte. (Creo que es lo más personal que he escrito nunca). ¿Desde cuándo dan miedo los finales? Si a caso, pena, ¿no? Pero la pena es algo que la sensación de autorrealizazación aplaca, y a eso le puedo poner un tick. Los comienzos sí que dan miedo, quizá no todos, pero el de la vida es uno de los que sí. Si pudiésemos comprender lo que nos espera al nacer, aun en nuestras vidas de primer mundo, no habría madre que consolase nuestro llanto. Nuestro miedo crece cuanto más tenemos que perder, con lo cual sería lógico que cuanta más sangre ha corrido por nuestras venas, cuanta más vida hemos palpitado, menos miedo tengamos, y menos tengamos que perder. Nosotrxs crecemos, y nuestro miedo a la muerte se va quedando paradójicamente atrás, aunque cada día, ¿qué digo?, cada minuto la tengamos más cerca. Es la eterna indecisión entre contar un día más o un día menos.


Estrofa de Uprising (2009), de Muse.
Salvando distancias, polvo somos y en polvo nos convertiremos, de la nada venimos y a la nada vamos, nada nos traemos y nada nos llevaremos. El miedo a morir desaparece al ver que no somos nada, que no tenemos nada, que nada nos vamos a llevar y que nada podemos perder, y es que hasta el tiempo que vivimos lo llevamos de prestado. Al menos esa es o podría ser la teoría. Escribir sobre la muerte desde la barrera y con la casi certeza de que te despertarás mañana lo hace todo muy sencillo.



Versos de Thoughts of a Dying Atheist
(2003), de Muse.
Es de sabios rectificar, y es natural como la muerte misma el cambiar de opinión a lo largo de la vida. Mirad aquí encima, por ejemplo, lo que Matt Bellamy (vocalista y guitarrista de Muse) cantaba valientemente en 2009, en la canción Uprising. Seis años antes de eso, en una de las canciones incluidas en el álbum Absolution (2003), cantaba esto otro de aquí al lado, algo mucho menos atrevido y, ¿más sensato? Viendo la contraposición entre la estrofa de 2003 y la de 2009 se hace evidente que su postura frente a la muerte ha cambiado drásticamente. ¿Sigue sin ser bonito hablar de la muerte?





Por boca de La Alta Sacerdotisa del Soul



Quizá hablar de la muerte siga sin pareceros bonito, pero, ¿y cantar sobre ella? Vamos a intentarlo con La Alta Sacerdotisa del Soul. 


Nina Simone en el transcurso de una actuación.
Más conocida como Nina Simone, esta prodigiosa artista nació en un diminuto pueblecito de Estados Unidos en el ya lejano 1933. No es una de las cantantes del s. XX más conocidas hoy en día para el público general (¿y quién lo es?), pero su forma de cantar y su temperamento han dejado una huella indeleble e inconfundible en la historia de la música.

La versión simoniana de Sinnerman, o en castellano Pecador, es la canción protagonista de este post fúnebre, pero hay que recordar que es eso, una versión. Esta fue incluida en su álbum Pastel Blues, de 1965, y ya en los créditos del mismo se decía que la autoría de Sinnerman era "traditional", aunque los arreglos eran obra de la cantante. La versión original de esta canción es imposible de datar, ya que se trata de una canción de tradición religiosa popular en EEUU, cosa que nos da la primera llave de esta casa.

Nina Simone desde muy temprana edad se interesó por la música, mostrando dotes para la misma. En su niñez solía acompañar a su madre -una ministra metodista- a la iglesia de su pequeño pueblo, y es allí donde aprendió y se empapó de esta canción mística. (¡Vaya! ¿Entonces la canción de hoy es religiosa? Pues sí, de esas que tratan de amedrentar al pueblo.) Si no la conocéis o recordáis, la podéis escuchar aquí.






Sin pararnos a escuchar la letra, ya podríamos asegurar que la canción tiene un ritmo endiablado, pero una vez nos paramos a escucharla, descubrimos el relato de una persona "pecadora" que busca refugio en diferentes símbolos de tradición cristiana. Primero lo busca en el río, símbolo del bautismo de Jesús y de la más primitiva forma de entrada a la comunidad cristiana. Después lo busca en la roca, en el elemento con el que se identifica a San Pedro, sobre el que Dios edificaría su iglesia. En tercer lugar el pecador corre hacia el mar, y después hacia el mismo Dios, quien le manda a ver al Diablo. El pecador, sumido en la confusión y el miedo, va en busca del Diablo y se lo encuentra esperándole. Su confusión y su miedo crecen y la canción acaba recreando la caótica sensación de desesperación de un pecador que se ha arrepentido demasiado tarde de sus faltas hacia la ley de su dios.


Nina Simone interpretando una canción alrededor de los años 60.





Temed a la muerte y confesad



Portada del álbum Pastel Blues (1965), en
el que se haya Sinnerman.
Como podréis haber visto al escuchar la canción y al leer su letra, esta canción está hecha para, ni más ni menos que atemorizar. La versión oficiosa, más amable al oído, dice que la canción pretendía "ayudar a lxs asistentes a confesar sus pecados". ¿Y cómo íbamos a ayudar a la gente a contar a gente -que no tiene por qué enterarse de nada- sus supuestas ofensas a la ley de un supuesto dios? Pues atemorizándoles con la idea de morir, de morir en pecado, y las consecuencias que ello tiene en las religiones cristianas. La iglesia metodista es de la rama protestante del cristianismo, pero lo de infundir miedo viene en los genes.




Miiiimimimimi



Me estoy releyendo (sí, me leo a mí mismo, aunque no lo parezca) y estoy pensando que quizá esto último haya quedado algo fatalista. Ya sé que hoy en día casi nadie se vería coaccionado o empujado a decir algo que no quiere por una canción coreada por 100 personas (xd), pero es que la canción no es de ayer, como hemos visto, y teniendo en cuenta que el Metodismo surgió en el s. XVIII, la canción ha tenido un largo par de siglos de margen.
El Pachacho indiferenche
en LVM

Bueno, qué. ¿Al final es bonito hablar de la muerte? Pues meh. ¿Y las canciones que hablan sobre la muerte? Pues meh. ¿La canción ha sido buena al menos? Pues meh también...

Estaba de coña. Espero que os haya gustado esta joya tradicional cantada por Nina Simone, así como la -aunque frecuente- turbia intención con la que era cantada. Una vez asistí a unas charlas de un musicólogo sobre música del s.XX y XXI, y en una de las ponencias estuvo enumerando una interminable lista de finalidades que podía tener la música: entretener, transmitir, entender, olvidar, desconectar, concentrarse, torturar, ambientar, concienciar, protestar,... si alguna vez lo vuelvo a ver, le diré que incluya "confesar tus pecados" a la lista.

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 1.330 palabras y Sos una tarada,
pero siempre 
me acuerdo de vos
cuando estoy escribiendo, Fer M.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Mi Casa

Hace ya más de un año sentí unas ganas enormes de comentar la canción Mi Casa (Si Yo Fuera Dios - 2003), pero no fui capaz. No encontré forma de construir algo razonable con el galimatías de ideas que corrían por mi cabeza al escuchar dicha canción. Las frías, implacables y tan a menudo moribundas letras de Los Suaves me estaban contando algo que yo no entendía y que no llegaba a descifrar. Lo dejé por imposible entonces, y es que a veces lo que falla no es la intención, si no el momento; a veces tenemos que dejar de buscar, para simplemente esperar a que aparezca. Y así era.


Portada del Si Yo Fuera Dios (2003). 
Una vez leí aquello de que "Quien lleva su casa en el corazón, nunca se siente lejos de ella". ¿Os suena? Recuerdo que cuando lo leí, aunque traté de entenderlo, me reí con una mezcla de sarcasmo y ternura, como culpando a la morriña de llevar a los corazones a aferrarse al más mínimo rastro del hogar cuando la distancia aprieta. Al final el tiempo me ha escupido a la cara aquellas risas, y es que parece ser que esa frase lleva toda la razón del mundo; "A veces lo que falla no es la intención, sino el momento". 



Estar lejos de casa, aunque supongo que hoy en día ya no es lo que era, te ayuda a saber qué es lo que de verdad necesitas para seguir siendo feliz; lo que te hace sentir que o qué eres en el lugar en el que estás. Y esa es la clave de la mítica canción del post de hoy, esa es la llave que abre todas las puertas de Mi Casa. Si no la conocéis o la queréis refrescar, la podéis escuchar aquí abajo:





La canción es un himno, como tantas otras pistas de este grupo de leyenda. Me leo y pienso: "Pesadas palabras para tan liviana frase, ¿no?", pero es que la grandeza de las obras de este grupo las llevo grabadas a fuego.

Siento su música como un canto a la alegría, un canto agónico a la alegría. Melodías y, sobre todo, letras en las que la omnipresencia intermitente de la muerte, de la soledad y del fracaso cantan a la alegría y a la vida, sonriendo cuando deberían llorar y mirando a la nada con el gesto afable del humilde, porque de ahí venimos y allá vamos. Lo de que "Dios es Suave" no podía ser más claro.



De izda. a dcha: Fernando, Charli, Yosi, Alberto y Tino.

Esta canción, como tantísimas otras de Los Suaves, es un himno. Te pela la garganta en sus 12 versos de intro y te deja gentilmente un solo de guitarra con el que pararte a perder la cabeza y evitar que una oleada de estrofas resuenen en ella. Hace algo más de un año, como os decía al principio del post, esas estrofas resonaban en mi cabeza y hacían eco sin encontrarse con nada que las detuviese y ordenase. Hoy, con más experiencias vividas, esas estrofas son un libro abierto. He de decir que en verdad no era nada del otro mundo, y no ha habido otra Piedra de Rosetta más allá del propio tiempo y la distancia.


Mi casa es la carretera, es el camino del sol,
es un hotel de tercera. Mi casa es el Rock n' roll
Mi casa es un escenario en un viejo pabellón.
Vivo sobre un andamio. Mi casa es el Rock n' roll.


Mi casa es donde sueño cuando suena esta canción.
Son dos horas de fuego. Mi casa es el rock n' roll
Mi casa es el gato negro, es mi Gibson Les Paul.
Mi casa, ¿aún no lo sabes?, mi casa es el Rock n' roll.



Yosi, uno de los mejores letristas que a mi juicio ha visto la música en castellano, enumera en varias estrofas de esta canción aquellos lugares, objetos y sensaciones que le hacen sentir que está en casa, es decir, que le hacen sentir que es en el lugar en el que está. Para él, su casa es el instrumento al que tantas horas le ha dedicado, es su itinerante y voluble puesto de trabajo o es el lugar en el que cae rendido después de "dos horas de fuego". Su casa son todas esas cosas y alguna más, pero su casa no es un hogar; no es el habitáculo hecho de cemento y ladrillo en el que todxs pensamos si nos preguntan por nuestra casa.

Su concepción de casa, tal y como está plasmado en esta canción, dista mucho de la concepción que la mayoría tenemos de ella. Su casa puede ser algo material o algo inmaterial, puede ser algo eterno o algo volátil, puede ser algo corpóreo o algo intangible, puede ser cualquier cosa. Su casa es, como para cualquier otra persona, un concepto ligado al sentimiento de pertenencia a un lugar, pero este concepto Yosi no solo lo limita a lugares, si no que en esta canción lo abre a cualquier tipo de sensaciones, objetos, lugares o símbolos (predominando sobre todos ellos el Rock n'Roll). 


(mi casa)
es donde regreso cansado de viajar.
Quieta, sola, ahí espera,
porque mi casa, es una casa,
pero mi casa no es un hogar.




Portada del libro biográfico de Los Suaves al que esta canción da nombre (2014).



Y para acabar: el principio. Estas de aquí abajo son las dos estrofas que componen el inicio desgarrador de Mi Casa. De ellas os puedo contar que Yosi las presentó en el concierto que Los Suaves ofrecieron en León el 11 de Junio de 2016 con esta intro: "Una historia triste y una noche triste. Sabéis que en nuestra tierra dicen que un hombre cuando termina de hacer su casa es porque está muerto, siempre está construyendo. También dicen que cuando un hombre va -una persona- hablando solo por la calle, es que lo están engañando, o está construyendo su casa. Esto me lo contaron una vez en una noche... una noche, en un bar, y de ahí salió esta canción." Esta presentación se corresponde, como veréis, poco menos que palabra por palabra con la primera estrofa. Respecto de la segunda, voy a firmar debajo de ella y a poner fin al galimatías de ideas.



He nacido en una tierra
donde los viejos aún cuentan
que si en un camino encuentras
a un hombre que va hablando solo
no pienses que está pasado,
seguro que algo le pasa:
Pasa que lo han engañado
o esta levantando su casa.

Y ahora que todos se esconden,
ahora que todos se escapan,
si quieres conocer a un hombre
pregúntale como es su casa.



Espero que hayáis disfrutado de los cinco minutos que os he robado para leer el post. ¡El gato aún sigue vivo! Aplícate al Rock (&) en Facebook, en Twitter (@aplicatealrock) y en Instagram.
1.141 Palabras y si
quieres conocer a un
hombre, pregúntale
cómo es su casa.

viernes, 15 de junio de 2018

Trivia: ¿El Shazam de las letras?

Hace unos meses subí un post/trivia en el que os retaba a reconocer 30 portadas de álbumes internacionales, y me dijisteis que os había gustado la idea y el formato. Hoy, con los exámenes de la EBAU PAU aún recientes para muchxs, os propongo un nuevo trivia. Esta vez se trata de identificar al grupo que ha creado cada una de las 12 estrofas que os irán apareciendo en el recuadro azul. ¡Suerte!







Ojalá os haya gustado y compartidlo con quien queráis, y si crees que has sacado la mejor puntuación, dímelo a través de Twitter, que allí se hace el "ranking". Aplícate al Rock (&) en Facebook, en Twitter (@aplícatealrock) y en Instagram.

Su-su-rran-do...

domingo, 17 de septiembre de 2017

Trivia: ¿Cuántas de estas 30 portadas conoces?

Hola chicxs, hoy os traigo algo bastante diferente, pero que seguro que os gusta. Todo vuestro:






Lo dicho, ojalá os haya gustado y compartidlo con quien queráis. Gracias a quienes me habéis sugerido portadas por Twitter para incluirlas en el trivia :D  Aplícate al Rock (&) en Facebook, en Twitter (@aplícatealrock) y en Instagram.

Suma y sigue.

jueves, 28 de julio de 2016

Adiós, Adiós

Seguramente todos y todas estaremos de acuerdo en que nuestras preferencias musicales -y en consecuencia los grupos que escuchamos- no siempre son las mismas; van a rachas, por temporadas. Hay meses en que no soltamos un grupo ni un solo día, hay días que nos los pasamos enteros escuchando el mismo grupo o quizá el mismo álbum, y hay hasta años que dejamos alguna que otra banda olvidada en la estantería del fondo, cogiendo polvo de no ser por algún que otro soplo de la memoria.

Esto nos suele pasar a tod@s, ¿verdad? Consideraré eso un sí. Bien, pues no hace mucho -unos días- me encontré con uno de estos amigos que prácticamente ves de verano en verano o en fiestas muy señaladas, con el cual comparto gustos musicales. Entonces surgió la consecuente pregunta de "¿Y qué escuchas últimamente?". A mi mente vino ese gato negro sobre un fondo rojo rodeado de letras amarillas, como el águila sobre el fondo negro del grupo al que éste emulaba y del que empezaron siendo teloneros. 

Uno de los emblemas más conocidos del grupo de Rock and Roll Español, Los Suaves.

Y si, ya os podéis imaginar mi respuesta a esa pregunta. Mi amigo hizo una mueca que transmitía el típico rechazo inofensivo y sincero hacia un grupo que no conoces. O quizá más bien que conoces y no te acaba de convencer.

(+¿Y qué escuchas últimamente?)
-Pues llevo ya unos meses que no hay día que se salve de Los Suaves
+¿Los Suaves? (La citada mueca)
- Si tío, son la hostia.
+Hum... no se, a mi se me hacen...
-¿Fríos? ¿Oscuros?
+Sí, fríos, no me acaban de llegar.


Curiosamente esa no fue ni la primera ni la única vez que algo así me ha pasado hablando de Os Mestres. Que digan que la música de Los Suaves es "fría" es algo que seguramente arranque una sonrisa cómplice a cualquier conocedor de la música de los de Ourense. Por otro lado, para el resto de los mortales que no los conocen se trate de un comentario bastante acertado. ¿Me he explicado? 

Os aseguro que cualquier persona que se pare a escuchar su música con calma y sin prejuicios se dará cuenta de que la música de Los Suaves no es fría, si no cálida como la casa que te ha visto crecer. Y es que no se concibe la frialdad al cantar con el corazón en la mano.  Cualquiera que se pare a escuchar la música de estos maestros descubrirá la inédita banda sonora de su vida. Descubrirá al incombustible hombre del paseo que regala su música como su propia recompensa -Pardao-; descubrirá el demoledor paso del tiempo en la niña de azul -Dolores se Llamaba Lola-; descubrirá la brújula que conforman los sueños -Cuando los Sueños se Van-; descubrirá un lugar que no sabía que era su casa -Mi Casa-; descubrirá la frialdad de la ausencia de la más cálida de las presencias -Frío Como una Llave-; descubrirá que ""Adiós" es la palabra más dulce cuando estás seguro del regreso" -Adiós, Adiós-; descubrirá a ese amigo casi hermano que se interpuso a la muerte -No me Pesa, es mi Amigo-; descubrirá la compasión hacia quien no le quiso -Palabras para Julia- y la compasión hacia a quien nunca han querido -Pobre Sara-; descubrirá el sinsentido de un invento que une, separa y pudre -Ourense Bosnia-; descubrirá la esperanza en la ciudad que sueña en blanco y azul -Buenos Aires Rock'n'Roll-; descubrirá un vacío reino de hielo en el sexto izquierda -El Último Metro-; descubrirá la razón de acabar de "esa manera" -Nena, te Voy a Dejar-;  descubrirá el mayor de los pecados -El Último Pecado-; descubrirá la historia de uno de esos compañeros inesperados -Miau Miau-; descubrirá las huellas de un camino que no imaginó alternar -29 Años, 9 Meses y un Día-; redescubrirá la llama que calienta su vida -No Puedo dejar el Rock-; y descubrirá un grito o un sentido pésame, y es que Suaves hemos sido, seremos y somos todos.
(Os dejamos una playlist con todas las canciones al final del post.)

Hoy, dentro de este post dedicado a unos portadores de la verdadera  esencia del Rock, vamos a tratar de deshilvanar la primera canción del que es su último álbum de estudio. Último como más reciente y último como coda de oro a una carrera musical inigualable.


 
Portada del álbum Adiós, Adiós (2010)


Adiós, Adiós es la canción encargada de abrir el álbum homónimo de los gallegos publicado en 2010. Un álbum con un título cuyo significado va más allá de la aparente despedida que simboliza. Y un título con un significado que ha mutado desde el que tenía en su lanzamiento en el 2010 hasta el que finalmente tomará este 17 de Diciembre. Nada es casualidad en una canción cuyo título, como el propio Yosi dice, "se anula", y lo veremos nada más empaparnos y rodearnos de la letra de este Adiós, Adiós. ¿Preparad@s para el Rock and Roll?







El video de aquí encima, el de la canción que nos ocupa, como podéis ver no reproduce una versión de estudio como acostumbra a reproducir en todos los posts. Esta versión es una de las 28 canciones que formaron parte del concierto 29 Años, 9 Meses y 1 Día (celebrado en su Ourense natal) en el que repasaron toda su trayectoria musical entre el 13 de Noviembre de 1981 (Fecha de su primer gran paso como teloneros de Los Ramones) y el 18 de Septiembre de 2010 (fecha del citado concierto en Ourense). Sirva esta versión en directo para honrar la leyenda de este grupo, cimentada en más de 1.000 recitales de música en directo. Porque "Los Suaves somos, -es- y siempre será una banda de directo."



Este y esta Adiós, Adiós arranca con una melodía melancólica y envolvente de recuerdos que rápidamente será sobrepasada por las excelentes guitarras del grupo, en manos de Fernando Calvo y Alberto Cereijo. La simbólica y rasgada voz de Yosi arrancará con la primera estrofa:


Hoy "adiós" es un grito
que quiere decir bienvenido.
Llegó el momento mas sombrío
justo antes de que rompa el alba.

Te contaré mil recuerdos
tal como cuentan los mendigos
sus monedas y lágrimas
las tardes de un otoño frío.


La primera frase de la canción -y en consecuencia del álbum- echó por tierra las voces de aquellos que proclamaban aquello de que Adiós, Adiós era la despedida del grupo con los fans. Para nosotros (y aquí empieza nuestra interpretación personal) ese grito de despedida no tiene como destinatarios sus fans, sino los recuerdos de la mala etapa que había atravesado el grupo y el propio Yosi entre la publicación de El Jardín de las Delicias (2005) y la publicación del referido Adiós, Adiós (2010). Cinco años de disputas, altibajos y más que malos episodios que son fotografiados en el mas frío de los atardeceres y contados como recuerdos desde la más luminosa de las mañanas.

¡Adiós, adiós!
Qué largo ha sido el camino.
Y digo: ¡Adiós, adiós!
Nadie escucha lo que digo.


El variante estribillo remarcará la despedida que nosotros identificamos en esa emblemática primera frase del álbum. Será esta estrofa, que lógicamente se repetirá varias veces en la canción, la que simbólicamente reitere que las malas etapas son ahora necios recuerdos. Una despedida calmada y lapidaria a la vida y la "larga" etapa que tanto Yosi como el grupo completo dejan atrás.


No quiso esta vez el diablo
intentar comprarme el alma
Hasta mi ángel de la guarda
ha empeñado ayer sus alas.

Caen desgracias como rayos
en este mundo loco y perdido.
Yo que nunca quise estar solo
tengo la soledad por amigo.


En estas cuarta y quinta estrofas los recuerdos de la mala vida anunciados por ese "te contaré mil recuerdos" de la segunda comienzan a resonar en rimas asonantes. La soledad y la desesperanza de un alma en venta encuentran en Yosi una forma de expresión excepcional. Y es que citar a Yosi es hablar de uno de los mejores letristas de la música en español, al igual que citar esos rayos de desgracia es evocar los truenos de la sexta pista de este álbum.


Pero ya se atrancó la puerta
he cerrado los postigos.
Me voy sin estar de vuelta,
feliz como un asesino.
Con mi alma polvorienta
con el corazón vacío.

 
Los recuerdos de la mala vida de la cuarta y quinta estrofa hacen una pausa para dejar espacio a una referencia más a ese nuevo camino que tanto Yosi como el grupo han tomado. Al igual que el estribillo, esta estrofa remarcará que los malos tiempos ahora son cosa del pasado, pero a diferencia de éste dejará abierto un postigo a sus pensamientos mas opacos; La clave se halla en la tercera frase, y particularmente en la expresión "estar de vuelta": Aquí esa expresión no debemos entenderla como "haber vuelto de", si no como "estar desengañado de". Así, al ligar la tercera y la cuarta frase descubrimos que ha abandonado una vida sin destino, pero con la fría y quizá loca duda de si existía o tan cerca estaba el inesperado fin.


¡Adiós, adiós!
Qué largo ha sido el camino.
Por eso: ¡Adiós, adiós!
Nadie escucha lo que digo.
Y digo: "¡Adiós, adiós!"
Hasta el perro me ha mordido.
!Adiós, Adiós!
Solo el gato aún sigue vivo.



Y la canción no acaba aquí, pero sí nuestro comentario sobre su letra. Nuestro fin lo marca el jactante estribillo con una variante algo más larga que la tercera estrofa. La idea, sin embargo, será la misma y continuará conformando el matasellos de una historia lista para enviar a un rincón de la memoria. Todo eso se ha acabado, esa etapa ha muerto para dejar paso a nuevos y mejores vientos. 
El fin de la canción vendrá tras dos estrofas más de recuerdos de esa oscura etapa de la que quizá "solo el gato sigue aún vivo". ¿Y qué gato? "éste, éste" como señala el propio Yosi en el directo de este Adiós, Adiós en aquel mítico concierto con el que abríamos el comentario y de cuyo "hermano" vamos a ser testigos este 17 de Diciembre.



Momento de la canción Adiós, Adiós, en el que Yosi señala el gato de su camiseta. Concierto 29 Años, 9 Meses y 1 Día.



Decíamos justo antes de empezar a comentar la canción que el significado del título del álbum y de la propia canción han cambiado desde su publicación en 2010 hasta este 2016, y así es.  El pasado 29 de Junio Los Suaves ofrecían una rueda de prensa en la que anunciaban la fecha del último concierto que la banda iba a ofrecer. Es decir, el fin de Los Suaves como agrupación. Fué en ese momento cuando "Adiós, Adiós" dejó de ser el potente grito de bienvenida, de "estamos de vuelta", para involuntariamente convertirse en el agridulce saludo de un grupo y tres generaciones de seguidores unidas por la música.

Parece que al final -y de rebote- se han llenado de acierto aquellas voces de quienes anunciaban el fin del grupo con el lanzamiento de este álbum hace ahora 6 años. Y puede que así sea, puede que Los Suaves, ese grupo que ha hecho crecer y ha visto como crecía la música en España, finalmente ponga punto y final a más de 30 años de música. Tal vez después del próximo 17 de Diciembre el gato negro nunca mas vuelva a vestir un escenario, tal vez los mas de dos millones de discos vendidos queden huérfanos y tal vez los miles de seguidores que han crecido en cuerpo y/o alma con ellos vean el cielo cubrirse con nubes negras, pero su música no morirá hasta que todas y cada una de las personas que alguna vez hemos disfrutado con ella expiremos nuestra última palabra. 
Como dice Charli Domínguez: "Lo de que "Suaves somos todos" no es un eslogan, no es algo gratuito."



"Suaves somos todos", "Vosotros sí sois Suaves".


No podíamos cerrar este post sin citar las palabras de Yosi sobre su propia canción. Palabras de una entrevista realizada por Juan Palacios en la que el cantante habló del álbum canción a canción. ¿Creéis que nuestra interpretación de la canción encaja con sus palabras?


"Fue la primera canción que escribí para reafirmarnos en que seguiríamos, como de hecho así ha sido, y en que estamos más unidos que nunca. La banda está más comprometida que nunca, y tiene mucha ilusión con el disco. La canción salió redonda. Tenía que hacerla así. Yo no sé inventar, sólo cuento las cosas que veo, o que creo que veo. Las paso por el tamiz de mi cerebro, y luego las cuento."


Y con las palabras de un genio sobre su propia obra nos despedimos. Os volvemos a recordar que ésta es tan solo nuestra interpretación (aunque a nosotros nos ha encajado de vicio). Ahora tiene sentido lo de titular a un álbum "Adiós Adiós" cuando en la portada aparece un barco que llega, en lugar de uno que se vá. Por último os vamos a dejar la palylist que os prometimos al inicio del post, con todas las canciones de un párrafo que nos ha encantado escribir. 






Y por nuestra parte nada mas Rockeros y Rockeras. Esperamos que os haya gustado este post, tanto si erais fans de Los Suaves como si es la primera vez que oís hablar de ellos. Desde aquí os animamos a, al menos, escuchar un poco de la playlist de aquí encima. Quizá descubráis "la inédita banda sonora de vuestra vida". 
Como siempre sabéis que esperamos vuestras opiniones sobre el post. Ya sabéis, a través de Twitter (@AplícatealRock) o de los mismos comentarios del post. Nos vemos el 17 de Diciembre en Ourense, ¿de acuerdo ;)? 

"Adiós y gracias"



2.306 palabras para todas y cada una de las
personas que han sentido como
 esta música les mordía el alma
y para un grupo de leyenda.
Suaves somos todos.
Aplícate al Rock