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sábado, 19 de mayo de 2018

Te Juzgarán Solo por tus Errores (Yo no)

Llevaba horas caminando por las afueras de la ciudad. Ya había dejado atrás las calles y el asfalto. Ahora sorteaba las pocas casas que salpican los dominios de la dejadez. Maldecía el paisaje, se cagaba en los prados y admiraba las escombreras. En ellas encontraba a sus inertes torturadoras. (su herida golpead de vez en cuando; no dejadla jamás que cicatrice) Tan alto resonaban los ecos en su cabeza que por momentos se creía sorda. No se escuchaba respirar, ni su corazón latir; solo se sentía asfixiar por la pena, que echaba raíces en su corazón con la misma fuerza que la raíz del trigo apretaba la tierra de aquellos campos. (que arroje sangre fresca a su dolor; eterno viva en su raíz el llanto).


Portada del álbum Rock Transgresivo (1994)
Su camino había pasado por todos los lugares donde estaba apuntado su nombre, pero en ninguno encontró nada para ella. Empezó sin nada, nada se encontró, y solo vinagre le dieron cuando falló intentando. Desistió, pero sus errores la perseguían más allá de donde sus viejas y cortas piernas les permitían. Su abuelo siempre le dijo que las almas mezquinas desean viento cuando el bosque arde y desean agua cuando a la choza del pobre se la lleva el barro. Ella no entendía por qué siempre que se levantaba del suelo se sentía un poco más pesada que la vez anterior, (si se arranca a volar, gritadle a voces su culpa: ¡que recuerde!) pero el viento le barría las ganas y la lluvia le borraba las ideas. Ni la sangre sentía pasar por el corazón. (si en su palabra crecen flores, nuevamente, arrojad pellas de barro oscuro al rostro; pisad su savia roja)

Estaba sentada en un viejo tronco al lado del casi seco riachuelo, (talad, talad, que no descuelle el corazón de música oprimida) frente a un lecho de piedras donde unas veces creía ver una cama y otras un polvorín. (Si hay un hombre que tiene el corazón de viento, llenádselo de piedras y hundidle la rodilla sobre el pecho) Pero al final, pese a toda la vergüenza que un hijo de puta dejaba de sentir, era un día más, (Tengo más vidas que un gato: me muero siempre, y me mato un poco cada vez) y si había llegado hasta allí -no hasta ese prado lejos de la ciudad, no hasta ese tronco en el que tantas veces había llorado- es porque lo que no te mata te hace más fuerte. Eso no se lo había dicho su abuelo, sino el tiempo: Cada vez que no encontró nada al lado de su nombre, ella misma, como el cardo que cría una flor, hizo de tripas, corazón. (Allá tú con tu conciencia, yo soy cada día más malo; estoy perdiendo la paciencia) Un golpe más sobre la espalda -ya no tenía mejillas-, una mirada perdida más, una nueva gota de sudor frío y otro silencio inacabable.

Cuanto más lo visitaba, más deseaba que ese tronco, sobre el que estaba sentada, siguiese en pie y criase una fuerte rama, (vuelo a un mundo imaginario…) de la que poder colgarse. "Te juzgarán solo por tus errores, pero yo no" esperaba escuchar de su último juez.







En 1994, con cuatro álbumes publicados -Tú en tu Casa, Nosotros en la Hoguera (1989), Somos unos Animales (1991), Deltoya (1992) y ¿Dónde Están mis Amigos? (1993)-, con seis años de grupo y habiendo firmado hacía dos con Dro-Atlantic, Extremoduro se decidió a reeditar el que había sido su primer álbum de estudio: Tú en tu Casa, Nosotros en la Hoguera (1989). Desde el mismo año del lanzamiento de este álbum (1989), quizá debido a las prisas durante la grabación, el grupo no había estado muy conforme con el resultado final del mismo. Así pues, cuando las circunstancias se lo permitieron, Extremoduro decidió relanzar el material dejándolo antes todo a su gusto, por supuesto. Así nacería el Rock Transgresivo en 1994.

El grupo, para esta ocasión, volvió a grabar algunas pistas, a remezclar canciones e incluso a grabar algunas nuevas; concretamente 3. Una de esas tres nuevas canciones fue la canción que da título al post de hoy: Te Juzgarán Solo por tus Errores (Yo no). Así pues, esta genialidad de título, letra y melodía excepcionales solo puede encontrarse, como acabamos de ver, en la reedición del álbum debut, es decir, en el Rock Transgresivo de 1994. Ni rastro de ella en el disco de 1989.


Contraportada del álbum Tú en tu Casa,
Nosotros en la hoguera (1989).
Esta canción guarda varios secretos y una referencia a la obra de un hombre con vida de película, pero antes de hablar de eso, dejadme comentaros una cosina. El álbum debut de Extremoduro del que estamos hablando, es decir, el Tú en tu Casa, Nosotros en la Hoguera (1989) pudo ser lanzado gracias al apoyo de 250 amigos, familiares y allegados de los miembros de la banda. El grupo, que andaba demasiado pillado de dinero por aquel entonces como para autofinanciarse el disco, imprimió 250 papeletas para ser vendidas por 1.000 pesetas cada una bajo la promesa de otorgarle una copia del álbum al comprador una vez este fuese lanzado. A la vista está que ese primitivo crowfunding les funcionó, y como muestra, un botón: en la contraportada del álbum aparecen los nombres de algunos de esos 250 "Médici". ¿Os imagináis tener vuestro nombre impreso en la contraportada del álbum debut de Extremoduro?



Portadas de 9 de los 10 álbumes que ha publicado Extremoduro hasta la fecha.

Te Juzgarán Solo por tus Errores (Yo no) esconde tantos secretos como oídos se paran a escuchar su letra. Ya sabéis que esto es arte y cada unx la puede interpretar como quiera y pueda. Lxs redactorxs de Kaosenlared, que produjeron una entrevista fenomenal que os enseño en un momento, encuentran en la canción referencias claras a la posguerra en España. Yo, como habéis leído al principio, me he ido inventando una historia personal que nada tiene que ver con la posguerra española (aunque ambas sean muy penosas).

¿Os han llamado la atención los versos finales de la canción?: "No puedo seguir: escucho los pasos del funcionario". Quizá aquellos que seáis amantes de la poesía los hayáis incluso reconocido, y es que estos dos versos que hacen de coda a la canción son obra de Marcos Ana. Más concretamente, esos dos versos son también los encargados de poner punto y final al poema Decidme Cómo es un Árbol.  Pues bien, esa es la referencia a un hombre con vida de película. Marcos Ana fue un poeta leonés nacido en 1920 en un pueblo de Salamanca que pasó 23 años de la dictadura franquista encarcelado (récord para un preso político de posguerra en España). Hay multitud de fuentes donde encontrar información sobre la vida, obra y condena del excepcional Marcos Ana, así que no os la voy a escribir aquí inútilmente. Eso sí, os dejo esta fenomenal entrevista de Kaosenlared al propio poeta en la que le da un repaso "a todo esto". No tiene desperdicio.





Hasta aquí el comentario a esta canción en la que confluye la obra de dos personas que han escrito su nombre en la historia de la cultura española, cada uno en su disciplina. Espero que os haya gustado, y si no, me lo podéis decir, que yo no os voy a mandar a la cárcel.


Por último, solo me queda agradeceros las 40.000 lecturas que ha alcanzado el blog este mes, y también las que aún están por llegar. ¡Gracias! Nos vemos en Twitter (@aplicatealrock), en Facebook y en Instagram. See you soon.


1.251 palabras y
"¡No lo dejes!"

domingo, 17 de septiembre de 2017

Trivia: ¿Cuántas de estas 30 portadas conoces?

Hola chicxs, hoy os traigo algo bastante diferente, pero que seguro que os gusta. Todo vuestro:






Lo dicho, ojalá os haya gustado y compartidlo con quien queráis. Gracias a quienes me habéis sugerido portadas por Twitter para incluirlas en el trivia :D  Aplícate al Rock (&) en Facebook, en Twitter (@aplícatealrock) y en Instagram.

Suma y sigue.

sábado, 22 de octubre de 2016

Guerrero

Hoy para empezar con el post, quiero haceros una pregunta. No tiene respuesta correcta o incorrecta y tan sólo tenéis que quedaros con los "nombres" que os vengan a la cabeza en los 3 segundos posteriores a leer la pregunta, debe ser algo espontaneo. No os dejéis engañar, y que no os despiste el collage. Fácil, ¿verdad? Ahí va: ¿Cuáles son tus tres artistas musicales mas admirados a nivel mundial?

Para esto os preguntábamos lo de este tweet.


Y bien, ¿qué tres artistas se os han venido a la cabeza? Entre los lectores y lectoras de este blog sabemos que hay much@s fans de Extremoduro. A vosotr@s os pregunto: ¿Cuánt@s habéis incluido al inigualable Robe Iniesta entre vuestros tres elegidos?


Robe Iniesta en un concierto de la última gira de Extremoduro.
"Hostia! Robe..." 
Estoy seguro de que en lo precipitado de esos tres segundos muchos de vosotros os habéis "olvidado" del genio de Plasencia, a pesar de que sus letras y canciones seguramente estén grabadas a fuego en vosotros. Otros lo habréis omitido "adrede", ya que aunque os guste, no llegue a ser para vosotros un referente musical esencial. Y finalmente para otros es probable que ésta sea la primera vez que oís el citado nombre. Por cierto, si nos leéis desde el otro lado del charco y nunca habíais oído hablar de Robe Iniesta ni de Extremoduro, para que os hagáis una idea os diría que Robe Iniesta es a España y su rock lo que Gustavo Cerati es a Latino-américa y su rock. (Espero no haberme columpiado mucho).

Pero volviendo a los primeros, a los olvidadizos; ¿Qué ha pasado? ¿Dónde ha quedado Robe? En verdad son dos buenas preguntas. Es cierto e indudable que cualquier persona a la que le gusta y conoce el rock español ha oído y conoce la música de Extremoduro, de Robe Iniesta. Incluso hasta la gente de gusto musical "pobre" ha escuchado alguna vez alguna canción de los extremeños, ya que ciertas canciones del grupo se han hecho... digamos que virales. Ya me entendéis.
Y vuelvo a preguntar: ¿Qué ha pasado? ¿Dónde ha quedado Robe? Si el arte no tiene barreras y si la música es el cuarto arte, ¿por qué el apellido Iniesta no es tan conocido en el mundo de la música como el apellido Dylan? Quizá -y digo esto con sabor a mierda en la boca- si Robe hubiese nacido en otro lugar, a día de hoy la música de Extremoduro sería escuchada y reconocida a nivel mundial. Aunque, por otro lado, también es lógico pensar que Extremoduro no sería lo mismo "no sería" lo que son si el destino los hubiese ido a plantar en otra tierra que no fuera su Extremaydura.
Solo nos queda divagar, ya nunca lo sabremos.


Pero bueno, ya me dejo de críticas de concursante de GH expulsado. Como habréis "adivinado", la canción que es protagonista del post de hoy es obra de un hombre para el que cualquier adjetivo parece quedarse corto. Esta obra de 6:19 tiene por título Guerrero, y es la séptima y penúltima canción del álbum Lo que Aletea en Nuestras Cabezas (2015). 

Diseño interior del CD y portada del álbum Lo que Aletea en Nuestras Cabezas, (2015)

Preciosa portada, ¿no os parece? Hace un momento estábamos hablando de Robe Iniesta y del grupo del que es vocalista y letrista, pero éste álbum, protagonista indirecto del post, no es fruto del grupo Extremoduro. Este es el primer paso de una aventura por separado del propio Robe. Recientemente nos hemos enterado de que el segundo paso de esa aventura personal está mas cerca de lo que pensamos, ya que al parecer un segundo álbum ya está tomando forma. Todos los rumores surgieron junto con un desencajandor vídeo titulado Atontamiento Global que fue subido a su canal de YouTube el día 20 de este mes.

Éste es el simpático pájaro de la portada
de Lo que Aletea en Nuestras Cabezas,
distinguido por empalar a sus pequeñas
 presas para comerlas más adelante.
Volviendo a al álbum del alcaudón, las críticas hacia el mismo (de un sonido muy característico y alejado de los inicios musicales del propio Robe) ocuparon todo el espectro os podáis imaginar; Desde "Oh Dios mío, que bueno!" -desafortunada expresión en verdad- hasta el "Menuda mierda la que lleva haciendo Robe de diez años para acá." Sirva este post - dentro de su inutilidad - para reconocer a uno de los quizá tres artistas mas influyentes en la música española, creador del -para mi gusto- mejor álbum que ha visto dicho género: La Ley Innata (2008).

La verdad es que la forma de escribir el post de hoy hace justicia al título del álbum. Hacía tiempo que no me drogaba de esta manera antes de escribir, así que a ver qué os parece el cuento totalmente arbitrario que ha revoloteado en mi cabeza mientras escuchaba una y otra vez la discografía de Robe y de Extremoduro. Es broma "-claaaaro-", ésta es la canción protagonista de hoy, ¿ya la conocíais? :D






Esta melódica y poética canción -para mí- encierra en su letra una historia de amor y conflictos internos. Un tema nuevo, ¿eh? Para interpretarla de esta manera -aunque ya sabéis que cada un@ podéis entenderla como queráis- solo necesitáis golpearos la cabeza con decisión un par de veces. Ahora en serio, a mi me ha encantado volver a coger una canción y ver qué era capaz de provocar y proyectar el arte en mi papel. Unos diréis que vaya mierda de post, a otros quizá os encante, aunque de todos modos, ya sabéis como va esto, ¿no? "Te Juzgarán Solo por tus Errores".
¿Contrastamos ideas? Levanta vuelo el alcaudón ;)


Como buen guerrero, 
para ser sincero, 
cuando el cielo está tan azul, 
niego que la quiero
y que la echo de menos
y que sueño con su luz.


Guerrero arranca con una sección de cuerda y viento que nos introduce suavemente en el carácter de la canción. Tras ella nos encontraremos con la primera de las 339 palabras y con la primera estrofa de una historia dibujada con pinturas al agua.

El protagonista de la historia que nos cuenta esta canción se va a encarnar en un guerrero. Uno de esos valientes luchadores que todos y todas tenemos en la cabeza pero que todos y cada uno de nosotros imaginamos de una forma diferente. Se trata de un personaje o una figura que la mayoría hemos aprehendido de niños y a la cual, sin darnos cuenta, hemos ido añadiendo características con el paso del tiempo. ¿Cómo es el vuestro? ¿Cómo es vuestro guerrero? Una de esas características del "guerrero" que tenéis ahora mismo en la cabeza es -y estaréis de acuerdo conmigo- esa mala manía de negar airosamente que quieren a alguien; esa manía de negar que alguien, sin saber por qué, se ha apropiado del protagonismo de sus sueños.

Pero esa manía está sujeta a la situación, a las circunstancias. Cuando el cielo está tan azul es cuando nuestro protagonista niega toda confesión de afecto. Una confesión que brotará por sí sola bajo el cielo gris desde el que una mirada vacía supervisa la mas letal de las batallas. ¿Cuántas veces el guerrero de frío corazón se ha acordado de la persona que "en secreto" quiere justo cuando siente en la batalla la mirada de la muerte?


Y soñar que acaricio su pelo,
que su boca me vuelve a buscar
que el ayer no se fue entre los dedos,
y que hoy sin avisar
se ha vuelto a presentar.


Siguiendo con una historia que acaba de empezar y con una misma actitud, nuestro guerrero se sumergirá en el pasado, en unos recuerdos que recurrentemente añora. Se sumergirá en el enorme mar del ayer, donde puedes bucear y contemplar las horas de vídeo pasadas o en el que te puedes ahogar intentando atrapar aquellos momentos que te rodean pero que se te escapan entre los dedos al intentarlos recuperar. Horas de vídeo pasadas que han vuelto para repetir una historia de diálogos aún por redactar.


Como buen guerrero,
que me importa un bledo
todo lo que no sea luchar


Las tres primeras palabras de la canción vuelven a presentarse ante nosotros para, con la misma fuerza de la primera estrofa, volver a animar esa imagen del "guerrero" que aletea desde niños en nuestras cabezas.
Esta vez la característica que Robe apuntará a nuestro protagonista es esa aparente indiferencia por todo lo que no sea batalla o lucha. Cosas de esa frialdad pulsante de color encarnado.

Contra el enemigo
que vive conmigo,
hasta hacerle claudicar.


Estos tres versos están unidos -mejor dicho son parte- de la estrofa anterior, pero los he separado para hablar de dos intervenciones alternas que van a estructurar la canción a partir de aquí. Se trata de una discusión interior en el que la línea principal -y optimista- de pensamiento tendrá que rehacerse en dos ocasiones de dos decaídas anímicas. Se trata de una misma estrofa que veremos como en dos ocasiones escribe un punto y final a la historia que la línea principal continúa narrando y argumentando. 

En esa estrofa, en esas dos recaídas anímicas, es donde podremos encontrar al mas temido enemigo del guerrero: "el enemigo que vive conmigo". ¿Qué clase de guerrero sería sin un conflicto interior? ¿Qué sería sin fantasmas emocionales?


Y al compás que se mueven las olas,
ir bailando hasta el amanecer.
Y apurar hasta la última gota,
por si acaso, después,
nunca te vuelvo a ver.


La cuarta estrofa contiene dos símiles amorosos por medio de agua que se hacen muy empalagosas de comentar. Salvando esto, las olas podríais sustituirlas por... "nuestros corazones", pensando que son las que al final van a bombear la última gota del agua hecha sangre -mediante estrofas y no magia- por Jesucristo García.


Vente a esta orilla,
que hay marejadilla mi amor.
Que con el ruido del agua
me sale mejor.


Esta otra estrofa está inundada por símiles como los de la estrofa anterior.
Entre las dos orillas que el agua siempre separa, suceden cosas que hacen que ésta se agite. El agua, camino insalvable, parece juzgar qué debe llegar y qué no de una orilla a otra, aunque son los propios hechos y las propias palabras las que alcanzarán la otra orilla o las que se hundirán en el intento por su propio peso (o por culpa del rocío). Aquellas letras que salven la marejada y lleguen al otro lado serán las que -con un grave latir de fondo- parezcan salvar las invisibles barreras y acerquen a las enamoradas orillas. 


Iba oyéndole, iba oyéndole,
Iba dándole, iba dándole,
Iba oyéndole, iba oyendo el ruido del mar.

Iba estándome, iba estándome,
Iba haciéndole, iba haciéndole,
Iba estándome, no dejando al tiempo pasar.


Estas dos estrofas escenificaran la continuación de ese momento sobrecogedor que nos ha dibujado la anterior estrofa. Unos compases en los que nuestro guerrero -no sabemos si onírica o físicamente- finalmente ha alcanzado la otra orilla. Además supondrán un curioso cambio rítmico que parece tener por patrón al sístole y la diástole vasculares. Sí, fijaos en el ritmo que lleva el bombo en torno al 1:54. Dos estrofas que reflejan -también musicalmente- el ruido de ese agua que tanto se acelera con la compañía adecuada.


Puede que ni me siente bien
ni me sirva de consuelo,
saber que nunca va a volver
y que solo ha sido un sueño.


Y será finalmente en la octava estrofa donde nuestro guerrero se topará con la primera de las dos recaídas que anunciábamos al "principio" del comentario. Tras una de las dos partes mas sobrecogedores de la canción, sus pesimistas fantasmas aparecerán vestidos de realidad para enterrar una historia que según ellos dejó de escribirse hace mucho tiempo. Una jarra de agua fría al idílico aunque arduo relato del guerrero que supera su propio ser para confesar lo que realmente quiere. Una visita esperada de unos fantasmas quizá más reales de lo que yo mismo planteo aquí. Su peor enemigo -en palabras de Robe- es el que vive consigo.

Del desfiladero,
No os voy a dejar pasar.
A este matadero,
No hemos venido a mirar.


Y el punto y final al comentario de la letra lo voy a colocar en esta estrofa. Aunque tras ella vendrán otras 8 en las que nuestro guerrero se reafirmará en su línea de pensamiento principal como respuesta exaltada a los fantasmas "del fin". ¿Pero, y esta estrofa? Los dos primeros versos son toda una confesión, una rebelión directa contra sus fantasmas, contra esos enemigos que viven consigo y que se empeñan en escribir un punto y final en los párrafos pasados de una historia -al parecer- aún sin acabar. 


Los dos últimos versos (ya por pura intuición tras años escuchando música de Robe) seguro que, al igual que yo, los habéis relacionado con otra idea. Una idea donde "matadero" es el nombre que se le da a ese lugar o estado etéreo que transcurre desde que nacemos hasta que -según la estrofa- cumplimos.




Contraportada del libreto del álbum Lo que Aletea en Nuestras Cabezas (2015)




Y hasta aquí el post de hoy rockeras y rockeros. Seguiremos a la espera de que Robe y los cinco fantásticos músicos que le han acompañado en esta aventura nos vuelvan a sorprender pronto con material nuevo. Por nuestra parte, ojalá vosotr@s hayáis sido los sorprendidos por este post. Como siempre sabéis que estaremos encantados de que nos digáis lo que sea que opináis de este post: desde "Hostia! Qué bueno." hasta "Menuda mierda, ¿y para esto un mes?". Todas las vías abiertas para lanzarnos piedras: Twitter (@aplicatealrock), Facebook e incluso Instagram. 

Os esperamos, y gracias por visitarnos. ¡Mucho rock!


2.283 palabras y nunca me he rendido
porque si pierdo
¿para qué quiero estar vivo?

sábado, 16 de mayo de 2015

Puta

Muy buenos sábados a todos. Aqui estamos de nuevo, un 16 de Mayo, para felicitar al gran Robe Iniesta, el fundador, vocalista y guitarrista de Extremoduro. Mucho le debe la música española a este grupo, y es que si no el mejor -ya que eso depende de gustos personales- , sí podemos decir que es el más importante, siendo modelo a seguir por el 90% de grupos de Rock posteriores a ellos en el panorama nacional:

"Puedes escuchar a Robe en prácticamente todos los grupos españoles y todos estamos condenados a luchar por parecernos cada vez menos y a ser más personales. Creo que ha sido una influencia enorme para toda una generación."
Lichis, La Cabra Mecánica.


Y es que desde 1987, año en el que Robe fundó el grupo, 16 músicos son los que han pasado por el grupo, cada uno aportando parte de su estilo personal, pero siempre conservando la esencia del grupo siendo Robe el portador de ella.
Así, de definirse ellos mismos en sus inicios como un Rock Transgresivo, duro, terrenal, con temas marginales y salpicado de lírica, han seguido evolucionando y transformándose hasta llegar a orientar su música hacia un Rock Progresivo y Sinfónico, con mayor presencia aún de la lírica. 
A pesar de un salto que puede parecer tan brutal en cuanto a estilo, la esencia del grupo sigue siendo la misma, centrado en los mismos temas (Sexo, drogas, personajes y situaciones al margen de la sociedad, reflexiones personales, amor...) aunque enfocado desde un punto de vista más avanzado y, eso sí, menos "agresivo" y combativo que el inicial.

De todos modos, esta es nuestra interpretación, seguro que cada fan de Extremoduro teneis la vuestra, y estaremos encantados de conocerla.

Por otro lado, si tenemos que decidir en qué estilo meteríamos este Puta de Yo, Minoría Absoluta que traemos hoy, sería en el primer estilo, mas duro y "agresivo". Éste es el álbum preferido de Robe como compositor, y con él queremos desearle un feliz cumpleaños. La canción que os traemos hoy -Puta- ya es un himno que ocupa el octavo lugar del álbum, rodeada de verdaderas obras de arte que ya son parte de la historia del Rock nacional.


Portada de Yo, Minoría Absoluta (1992)





Portada Canciones Prohibidas (1998)
Portada La Ley Innata (2008)
Y es que este Yo, Minoría Absoluta, es el octavo disco de estudio del grupo, siendo publicado en 2002, cuatro años después de Canciones Prohibidas, y huyendo de la artificiosidad y los arreglos de éste, y cuatro años antes de La Ley Innata, (Disco preferido de Pablo y para nuestro gusto el mejor). Ambos álbumes volverán a ser citados en este blog en futuros posts, ya que son obras clave del Rock Español y ya que tienen una calidad musical difícilmente igualable, especialmente La Ley Innata, con un formato de álbum conceptual.


Y así, sin más, os "presentamos" este himno que estamos seguros ya conoceis: Puta.



La canción comienza con una guitarra suave, con el sonido de  gaviotas de fonto (lo cual es recurrente en varias canciones de Extremoduro). Tras estos segundos iniciales, la guitarra eléctrica de Uoho entra en la canción con un riff que ya es parte de la historia del Rock, y que creemos que está claramente inspirado e influenciado por Iron Maiden, como podréis comprobar si escuchais los diez primeros segundos de 2 Minutes to Midnight.

Este riff definirá el verdadero carácter de la canción, más fuerte y agresivo, perteneciente al Extremoduro de la "primera etapa". Letras como siempre únicas, con la presencia de rimas de Federico García Lorca (Libro de poemas, 1918), en la estrofa:
"Subí al árbol más alto
que tiene la alameda 
y vi miles de ojos 
dentro de mis tinieblas.(...)
Nosotras no las vemos, 
Las hormigas comentan.
Y el caracol: mi vista 
sólo alcanza a las hierbas"


En AAR la idea que sacamos al escuchar la canción es la Puta necesidad de estar con alguien. Querer y no poder, acompañado de todos los recuerdos y sensaciones que inundan tu cuerpo y tu mente que vienen de la mano con esa Puta necesidad.  Todo esto, siempre en clave Extremoduro. 

No podemos representaros todo esto con estrofas, ya que se trata de una idea global que la extraemos al escuchar la canción completa, y porque seleccionar unas estrofas y dejar otras de lado sería un crímen a la música.


En cuanto al videoclip, Extremoduro decide ilustrar su canción con un microfilm ambientado en lo que parece ser un sanatorio mental, del cual los "enfermos" o no tan enfermos, (como deja entrever la canción) se fugan y vuelven para hacer todo aquello que no les estaba siendo permitido.

Como curiosidad señalaremos que podemos ver a Fito Cabrales, líder del grupo Fito y los Fitipaldis, gran admirador y asiduo colaborador del grupo aparecer en varias escenas del videoclip: 2:18, 2:51 ó 3:00, donde le roban la ropa los enfermos que se han fugado.

Por último, queremos señalar el detalle de que sea la televisión que lanzan por la ventana lo que les mantenía parcialmente aletargados y lo que les hace -literalmente- abrir las ventanas a un nuevo mundo (2:25). No sabemos si el grupo lo habrá hecho con esa intención, pero en AAR nos parece un detalle excelente.


Sin más hoy, volvemos a desearle un feliz cumpleaños a Robe, larga vida a Robe, a Extremoduro y a su música, y os mandamos un saludo a todos los que, como nosotros, sois amantes de su música. 

Felicidades Robe, Felicidades Pablo.
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